La historia de LANDI Auto Gas Equipment

Nacido en 1902 en un pueblo agrícola cercano a Reggio Emilia, el fundador de la empresa, Medardo Landi, pertenece a una genial y operosa generación de empresarios. A los 18 años, el joven Medardo asiste a la escuela de diseñadores mecánicos, y su dedicación e inteligencia reciben un certificado y un premio en dinero de 50 liras.
En 1929 obtiene la inscripción de la empresa Landi Medardo en el Consejo Provincial de Economía y dos años después amplía su actividad abriendo un garaje. La mecánica es su gran pasión: comienza muy pronto a construir bombas para la agricultura y motores que le permiten obtener numerosos reconocimientos.
A fines de los años treinta, Italia, al igual que el resto de Europa, es sacudida por el huracán económico y político seguido de la caída de Wall Street. 
Las actividades económicas se mueven entre miles de dificultades. Por ejemplo, resulta cada vez más difícil conseguir combustibles de petróleo.
En 1939 Medardo Landi proyecta y construye el primer reductor de metano para motores de explosión.
Consciente de la eficacia de su producto, presenta una solicitud de patente industrial de invención. Al año siguiente, el Ministerio de Corporaciones le otorga la autorización para la fabricación. En 1941 el producto recibe una aprobación especial del Ministerio de Comunicaciones. En el mismo año, Medardo Landi participa en la primera edición de la "Muestra del Metano", organizada por el Ente Nacional Metano. 
Tras largos trámites burocráticos, en 1941, dos años después de la solicitud, se emite por fin la patente industrial del reductor de gas metano. 
Inmediatamente después de la guerra, Medardo Landi da inicio a la producción en serie de sus reductores y participa en numerosas exposiciones feriales.
Los productos Landi gozan de un aprecio cada vez mayor: aumenta el número de empleados y la producción. A comienzos de los años 50, la empresa se traslada a la sede de Piazza S. Paolo, más amplia, donde permanecerá tres años.
En aquellos años se realiza otro importante proyecto: el reductor de gas líquido, destinado a un éxito de la misma magnitud que el de metano. En 1955 la empresa sufre un grave golpe: Medardo Landi muere a los 53 años. La gestión de la empresa pasa a manos de su esposa Virginia, ayudada por una hija. La familia encuentra en sí misma las energías para continuar con la actividad.
En aquellos años, el Mercado Común Europeo aún estaba en el libro de los sueños. Pero no para la empresa Landi, que en 1958 estipula un acuerdo con la empresa holandesa Den Hartog para la comercialización de sus reductores en Europa, colaboración que unos años después se intensificará con la constitución de la empresa Landi-Hartog Holland.

En 1969 se crea un reductor de gran capacidad innovadora: el Landi-Hartog con regulación a "mínimo separado". Con este reductor, la empresa Landi se impone a la atención internacional: hasta la prestigiosa casa japonesa Mitsubishi comienza a comercializar productos Landi en Japón.
En los primeros años 80 la empresa experimenta importantes transformaciones: una nueva sede responde mejor al presente y al futuro de la empresa en términos de amplitud y funcionalidad. También se transforma la estructura societaria: de sociedad de personas a sociedad de capitales.

Desde 1985 Landi opera autónomamente en el mercado internacional a través de una estructura comercial propia. 

Hoy, tras su adquisición, LANDI Auto Gas Equipment se ha convertido en una marca Landi Renzo, líder mundial en la producción de sistemas GLP y Metano para el sector automotor.